Sunday, March 13, 2011

Día de la independencia

La humanidad cambia. Se rompen costumbres, nacen tendencias, extinguimos especies depredadoras esenciales para los ecosistemas y... sí, los volvemos a la vida para que paseen por el barrio.

Tal vez es simplemente una sensación mía pero en los últimos quince años el ritmo de vida se aceleró muchísimo (¿cosas de la edad, tal vez?). En fin, la realidad es que hace diez años recuerdo que nos tomábamos el tiempo para cocinar y comer en la mesa, incluyendo una sobremesa de media hora, y ahora no se me ocurre que eso pueda pasar.

Somos una generación "independiente", los contratos sociales como el compromiso laboral y el matrimonio dejaron de ser tan importantes. La famosa generación Y que todo lo critica y todo lo retuerce  al ritmo de She's a Sensation y Somebody Told Me (ejem, esto ya lo hizo Galileo y Descartes en el siglo XVII, respectivamente).

Y bueno, nada, eso. Es un poco triste a veces. Me da la sensación que interpretamos la indepedencia y autonomía como el derecho innato de ser individualistas. A veces es triste. El vecino es el vecino y nosotros somos nosotros, y llevémoslo al extremo porque somos libres, autónomos y autosuficientes así que nuestra única tarea en esta vida es conseguir todo lo que nos propongamos... para nosotros, claro.

Acá estoy tomando sol en una playa (Estacionamiento del Jumbo Caballito)

Incluso formamos parte en grupos, creamos amistades, empezamos noviazgos y no podemos dejar de ser el epicentro de todas las catástrofes del universo. Termina siendo... aburrido. Sí, la palabra que encaja en un montón de problemas de la vida cotidiana es aburrimiento.

La era digital y la era de la información están buenísimas, pero es aburrido. Ah, ¿que compartimos el aburrimiento?. ¡Tampoco!, es todo nuestro y lo queremos solamente para nosotros así que vamos y venimos según nos conviene, y nos acercamos y alejamos de las personas según nos conviene. ¿Que esto pasó siempre y va a seguir pasando?; ¡sí!, pero antes las personas eran más malas. Había una tendencia a moverse con ciertos intereses. Ahora simplemente es... aburrido.

Cito una frase que no puede ser más actual:


"Este mundo no se morirá de una explosión atómica como dicen los diarios, se morirá de risa, de banalidad, haciendo un chiste de todo, y además un chiste malo"  
"("Es que la gente es mala...") Mala no; imbécil, que no es lo mismo. El mal presupone una determinación moral, intención y cierto pensamiento. El imbécil o cafre no se para a pensar ni a razonar. Actúa por instinto, como bestia del establo, convencido de que hace el bien, de que siempre tiene la razón y orgulloso de ir jodiendo, con perdón, a todo aquel que se le antoja diferente a él mismo, bien sea por el color, por creencia, por idioma, por nacionalidad, o por sus hábitos de ocio. Lo que hace falta en el mundo es más gente mala de verdad y menos cazurros limítrofes."

Disculpen si se me escaparon algunas falacias, son solamente pensamientos.-